lunes, 8 de diciembre de 2008

Acto segundo


Según tus ojos, podría sumergirme en su infinidad.

¡Que momento!

Cuanta emoción el hecho de poder

descansar un segundo breve en ellos.
Puedes leer según tu corazón.

Decirte mírame, es pronunciar

un olvídame inherente a mi insomnio.

Centenares de inquietudes sobrevuelan mi conmoción,

tu mente sesgada por adormideras no hizo lugar para mi bohemia.
Tuve que silenciar millares de sentimientos, no quería lastima,

no era magnificente, debía ocurrir algo entre nosotros.

Y cuando atravesé las latitudes del infierno celestial,

llegaste a mí hecha caudal de inspiraciones.

Tuve que internarme en desiertos, fosas, en ciudades imaginarias

pobladas de pequeños diablillos.
No correspondiste a mis ruegos,

te bauticé mi amada, mi deidad, mi todo.

A veces lo hacia bien,

en otras oportunidades hacías caso omiso

de quien te amaba con amor y más amor.
Entonces me tocó morir por enésima vez;

ya lo había hecho antes.

Me dejaste grabadas sobre el epitafio,

las ganas de perecer de ti,

de desangrarme con tal de oír tu suspiro hablarme.

Acto primero


El nacimiento.

El calor de un vientre que no deseé jamás ocupar.

Procuré no nacer, sin entender que era la muerte.
Jugaba en recovecos que aún laten en mis retinas,

sin embargo, jamás me sentí vivo,

sino cuando me toco saber que iría a morir.

Tal vez necesitaba volver a nacer,

siempre lo sentí de ese modo,

era muy difícil retomar el camino de la ternura

y como iba a hacerlo si cuando apenas nací: lloré,

padecí el cariño distante, la soledad,

el apremio del tiempo que comenzaba a correr,

para ya no detenerse nunca más.
El exterior se me representaba sumamente extraño.

No había vivido una vida semejante,

quizás era demasiado inminente

la llegada de un final que hasta el momento,

solo suponía.
Desde ese instante y para siempre,

me dedicaría a volverme loco.

Entre el paso del tiempo

y las habladurías de los innatos a él,

fueron modelándome hasta matarme.
Pero solo querría morir por mi propia voluntad,

y así lo hice.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Junio en primavera


A menudo, y cuando uno menos lo espera, surgen las ganas de la fatalidad conjugada en sueños; como si la existencia se regulara a través de improvisaciones disímiles, funestas.
A veces lo macabro debe hacerse presente. Nunca se está exento de las variaciones que experimenta el universo y, aun más, los propios universos de los seres.
La tragedia no es más que el arte de vivir con dolor, pues de eso se trata el arte. Sin embargo, pocos son los sujetos que están dispuestos a transitar la calma de sentirse en la absoluta sinceridad, donde la crueldad de lo mundano comienza a evocar vicisitudes.
Hágase lectura de un verso irrelevante, grotesco, burlón. Tal vez, y sin temor a equivocarme, existan cuestiones elementales a la hora de vivir, sin embargo, la vida de los hombres y, muy fuertemente marcada, la de los hombres enamorados, se eleva hasta el clímax de lo absurdo, como si de amor se pudiera respirar.
Ecce homo rapsodium, el inquilino de los sueños de su amada, el cobarde incesante, el ensoñado sin razón alguna, emprende un periplo sin retorno. Le basta su poesía para emerger del anonimato que lo aqueja, pero que él mismo ha elegido para sumergirse en una catarsis sin precedentes.
En su cotidianeidad conviven el terror, la magia, la desdicha de ser un ente, el ocaso de no significar más que un objeto supeditado a su propio dolor, un dolor que muy lentamente se va transformando en melancolía.
Y, sin embargo, conserva tal rasgo, lo alimenta con retórica fabulosa, con sed de querer expresar una metáfora naciente en él. Fecunda su imaginación con precisiones infelices, lo cual lo coloca a tono con sus limitaciones a la hora del vuelo peculiar que comenzará cuando más lejano se encuentre.
Sin exponer causas, se marcha con su inquebrantable circularidad, hacia el río que lo bañe con su ira.
Mezcla rara de rencor y felicidad, se lanza a buscar su propia galaxia. En su deseo se confabulan la historia y las dudas, el bosque y la campiña, la oscuridad y su fuego ardiente.
Es implacable la constelación que invade cada pronunciación que dedica a su musa. No concibe su exasperación como algo enfermante, la noche lo adorna con su tentador paisaje, y el hijo de la esencia se enamora de la cadencia sideral de la canción noctámbula.
Escueto y solitario, sólo su propia inquisición lo redimirá del ocaso que convive en su interior. Ya nada puede ofrecer a un mundo que lo embiste y no detendrá su marcha hasta depositarlo en brazos de la muerte.
El vuelo de las aves predestina su final. El hombre finito será un misterio, tal vez una ciudad arcaica.
Sólo nos deja una serie de largas confesiones, un sol en los mares, una estela en las miradas de sus secretas inspiraciones, estaciones versátiles y un rumbo recurrente y cargado de emotividad.
Sus vacilaciones, sus pasiones, su muerte pretérita, no hacen más que afirmar los deseos de las almas, cuyo deseo es único e invulnerable: retornar a las fuentes que sólo un viaje provee.

ÉSTA ES UNA SERIE DE SECUENCIAS ESCRITAS PARA USTEDES, ESPERO LES GUSTE Y LAS DISFRUTEN.
LOS QUIERO.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Canto a mi mundo. (manifestación de duelos permanentes)

Hay momentos en que las sombras expiran.
Nunca deseé seguirles la huella y, sin embargo,
me encuentro en su interior.
Hay mundos temblorosos,
los hay de terciopelo,
de almizcle,
de desolación e incluso de nada;
existen los de la vida,
también los de elemental agua perenne.
Hay mundos que uno jamás comprende,
algunos resultan longevos,
otros efímeros y frágiles como abril;
suelen desgarrar,
abatir, incrementar su riqueza espiritual
en detrimento de la sed humana.
Nunca inquietan mas de la cuenta,
su corazón es un simple refugio;
vano, elocuente,
cargado de adversidad.
Pocos creen en el mundo,
y no esperan de él,
sino la propia muerte.
En ocasiones aisladas
la vida pende del mundo
que uno habita;
cientos de miserables
lo han hecho suyo y,
a pesar de todo,
sigue girando a velocidad sideral.
Yo viví un intenso romance con él.
Eramos como dos fuegos que arden en el éter;
nos combinábamos de tal forma
que era difícil mirarnos a los ojos.
Un buen día decidió abandonarme,
y tuve que padecer el dolor de haberlo perdido;
de poco sirvió el consuelo por lo vivido,
ya no formaba parte de sus secretos,
me había robado hasta los sueños.
Y pude hundirme en mi propio mundo;
su lecho reservaba para mí;
grandes porciones de mar,
lluvias por doquier,
y una desesperante canción de cuna,
armónica,
tangible,
irresistible para cualquier mortal,
el remanso de vida que tanto demandaba.
Es mi mundo, mi propia mente.
El desenfreno,
la espontaneidad,
el ghetto emergente,
la interioridad de una vida que nadie conoce,
pero que suspira metáforas y
rapsodias que pocos habrán de recorrer.

martes, 18 de noviembre de 2008

DEAR CHARLES






Volviste sin avisar en una semana plagada de violencia donde necesitaba de la tuya.

Volviste con tu olor a perfume de puta y a alcohol derramado en el piso.

Volviste con tus líneas desprolijas en manos de un buen amigo.

Volviste con tus dientes sucios y amarillos de semanas de tabaco rancio.

Volviste con tu olor a vulva sucia impregnado en la ropa.

Volviste creándome esa sensación de nudillos en los dientes que tan bien describías.

Volviste para hacerme entender que mis tangos de mala muerte pueden ser aún peores

Volviste para demostrarme que la idea de pegarle patadas a un recien nacido no es tan

Grave.

En definitiva, volviste para mostrarme que (salvando las distancias), los dos

Entendimos las reglas del juego.



Gracias Charles, te debo una copa en el bar del infierno





COSAS DE LA CALLE...COSAS QUE PASAN

SU SERVIDOR OLD MAN

martes, 11 de noviembre de 2008

ANTINOMIA


BE OR NOT BE... SUCKER... THAT IS THE CUESTION.

lunes, 27 de octubre de 2008

ELLA Y ÉL


ella..tan tierna ..fragil y suave como una pluma...no se animaba decirle..el xq de las cosas...el pidio prudencia en sus promesas y riquieza en su humildad..solo eso lo hacia feliz..lo hacia fuerte...sabia q contando con eso..el podia traspasar cualquier obstaculo q se le interponiera sobre el camino
ella corrio detras de el..luego de q ella no supo q contestarle...el se resigno..y bajo su cabeza.sabiendo q su tesoro mas preciado..estaba cada vez mas lejos...
ella corrio..tropezo...se cayo..se lastimo..pero sus heridas no valian nada en comparacion a lo q ella tenia q decirle
a todo eso..el..caminaba bajo la lluvia...mojado...como un perro de la calle..sin dudar un poco escucho una voz q le susurraba al oido
era ella
el se dio vuelta y ella a sus brazos se colgo...ese rimel corrido..esaa lluvia q pedia a gritos..un beso infinitamente ........
inolvidable
FIN











ACLARACIÓN: ESTE ES UN RELATO QUE ESCRIBIÓ MI QUERIDO HERMANO GONZA, CUYA EJECUCIÓN FUE EN MEDIO DE UNA CONVERSACIÓN POR MSN... O SEA, PARA VOS CRIS, QUE NO ENTENDES UN CHOTO... LO ESCRIBIÓ MIENTRAS CHARLABA POR MSN EN MEDIO DE LA CHARLA. LA FOTO, TAMBIÉN ES CORTESÍA DE GONZA...
GONZA MANDA SALUDOS A TODOS... GONZA NOT DEAD!!!

GRACIAS GONZA!!!